Bueno, hoy tenía decidido escribir sobre lo mal que nos tratan muchos taxistas al llevarnos como ganado por las calles de Buenos Aires, esto a raíz del accidente que tuvo Matías Alé, pero resultó que esta vez la responsabilidad no fue del taxista. Por lo que pude saber le pegaron tremendo tortazo por detrás y por eso el joven artista sufrió politraumatismos de los que ya se recupera. Entonces no me queda otra que disculparme por adelantarme a los hechos y pensar de una vez que la culpa era del taxista. Igual ya en otra oportunidad tocaré este tema, no crean que se salvan.
Entonces me había quedado, una vez más, sin tema para el blog hoy. Pero salió un twittero salvador y me preguntó qué opinaba sobre la profesora que en una escuela de La Pampa había colocado entre los “Personajes del Bicentenario” al General Leopoldo Galtieri y al General Julio Argentino Roca en sendos cartelitos que llevaban unos niñitos en uno de los tantos “Actos Bicentenarios” que seguro se hicieron en todas las escuelas del país.
Haciendo historia para tontos, o sea, poniéndolo en frases fáciles y bien resumiditas para que todos entendamos: Ambos presidentes de la Argentina, en distintas circunstancias claro y muy distintas épocas, pero sí, lo fueron (aunque Galtieri formara parte de una Junta Militar), ambos asesinos y, por supuesto, ambos odiadísimos. Uno actante y cómplice de una herida que aún no se le cierra a los argentinos: Los desaparecidos; otro igualmente protagonista de una suerte de genocidio indígena para ganar más tierras a Argentina. Bien, sí, qué malos los tipos, qué feo lo que hicieron, qué triste papel y qué mal los recuerda la historia pero (qué baile con el bendito pero) son eso gente, son historia y sí, forman parte de la historia del bicentenario de esta patria, fueron presidentes de este país ¿o no?
Lamentablemente la Historia, así con mayúsculas, es una tipa de lo más chismosa ella, es imprudente y hasta promiscua, tanto es la muy condenada que no se mide, ella cuenta, cuenta todo lo que puede contar, cuenta todo aunque la censuren en algún momento, cuenta y cuenta sin parar y en sus cuentos no hay quien se salve, no discrimina, no elige; si considera que debe ser contado ella lo hace y para peor de males lo deja bien registrado en cualquier papelito que se encuentre por el camino, pero si ella escogió contarlo eso no se va a quedar en el olvido, pueden asegurarlo.
Entonces caemos en qué es lo realmente ético y sincero a la hora de contar la historia, ¿enterrar a los personajes nefastos que forman parte de sus letras? Y eso como para ocultárselo ¿a quién? Por supuesto que en una fecha tan importante para la Argentina lo que se quiere tal vez es conmemorar, enaltecer, vitorear a los “héroes” de la Independencia, eso lo entiendo, y es por uno de los lados que puedo darle la mano a quienes decidieron despedir a dicha profesora por cometer el “error de protocolo”, históricamente hablando, y no incluir solamente a quienes participaron de forma positiva en la Revolución de mayo que es, finalmente lo que se celebraba. Aunque si a ver vamos deberían hasta demandar a Google por haberse equivocado y haber puesto, en su .gif conmemorativo de la fecha que se trataba del Bicentenario de la Independencia y no de la Revolución de mayo, que sí, una cosa llevó a la otra pero no señor, no son lo mismo, y para que se termine de enterar todo mundo (y preparen los motores) dentro de unos cinco años se nos repite el bailongo bicentenario porque ese sí que será el de la Independencia propiamente dicha.
Que a qué voy con todo esto, fácil: la mujer se equivocó en meter en un paquetito de caramelos dos corazones de pollo asado, pero no dejó de contar la historia con los representantes más destacados, a su parecer, de este bicentenario de libertad que hoy Argentina celebra; veamos, incluyó a Mirtha Legrand como una artista que del bicentenario casi que transitó cien años (ejem, es un chiste pero tampoco estoy tan lejos de la realidad ¿o no?) y ha dejado muchas veces cosas que desear en algunos comportamientos asumidos con respecto a su familia, por poner un ejemplo. También incluyó al Negro Olmedo quien, a mi modo de ver, por muy buen humorista que fuera, era bastante misógino y la mitad de los chistes eran diferentes formas de meterle mano a modelos del momento o mostrar parte de sus “talentos” en cámara. Pero ambos, ¡cómo no! Forman parte de la historia de este país, y forman parte muy importante; no son asesinos, pero todos tenemos muertos bien conocidos en el placard, un dicho argento que me encanta, por lo real. La cosa es que no creo que eso ameritara un despido porque, a mi modo de ver, la señora no dice, ni siquiera intenta asomar, que los “malos muchachos” sean ejemplo a seguir, simplemente le dio por ponerse DEMASIADO AMPLIA con la historia y usar el tenedor de la carne cuando estábamos todos comiendo pescado.
Ahora, me pregunto, si todo mundo saltó tan airado, entre ellos varios medios de comunicación que claramente en su línea editorial deslizan una terrible crítica sobre el accionar de la maestra, ¿por qué carambas sigue habiendo una estatua al General Roca en una calle que TAMBIÉN lleva su nombre? ¡vamos! Si el tipo es tan detestable por genocida no me parece más grave un cartelito que lo incluya como personaje del bicentenario a que el muchacho tenga estatua con calle y todo para él solito. Hasta donde tengo entendido, eso nada más se le hace a los héroes de un país y es, justamente, para enaltecer sus virtudes y conmemorar, para siempre, su valía en el territorio.
También me pregunto por qué entonces se enalteció tanto a Perón en los actos públicos sin que nadie reclamara cuando la mitad del país sabe que él estaba bastante de acuerdo con ideales políticos bastante discutibles y hasta hace muy pocos meses se pudieron encontrar y juzgar personajes de las más altas esferas del nazismo de Hitler que todos sabemos que encontraron asilo en este país gracias a él.
La respuesta es simple: porque son historia y punto, porque la Historia no es que la cuentan los vencedores, hoy por hoy no es así, sino que tiene más arriba algunos “chismecitos” depende de quién está mandando cuando ésta se cuenta o se hace conocer. Pero hay gente pensante, confío en ello. Yo no me imagino que me contaran a Venezuela sin Juan Vicente Gómez o Marcos Pérez Jiménez o el mismo Hugo Chávez Frías, aunque sean nefastos tiranos, son parte de mi historia y sean de Derecha o de Izquierda los tres hicieron algo durante el Bicentenario de Independencia de mi patria que les dio un puesto en esos cuentos que ella, nada caprichosa y sí muy verdaderamente democrática, nos cuenta.
AGM.
P.D: Tema propuesto por @OmarConverti. Gracias
viernes, 28 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
¡Vaya marquito adorna el Bicentenario!
Y sí, hay una fiesta importantísima en Argentina, se celebra hoy el bicentenario de la Revolución de Mayo (cosa que se me hizo difícil entender porque tanta fue la pompa mal publicitada que juraba que era el de la Independencia, más consideración con los extranjeros como yo, ¡se me hizo un pastiche en la cabeza!) todo ha sido muy prolijamente preparado para los festejos y, debo decirlo, lo poco que he visto me ha parecido muy lindo, conflictivo para el buen funcionar de la ciudad a nivel tránsito y practicidad, pero lindo, por lo menos, y hasta emocionante.
Peeeeeeeeeero… diría un personaje muy conocido en mi país “¡Qué baiile con el bendito pero!” todo ha sido enmarcado por un desorden farandu-politiquero que me ha dado vergüenza y eso que no soy argentina de nacimiento. Todo ya tuvo un bonito antecedente en horas previas a la inauguración de las celebraciones: la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, le enviaba una simpática cartita al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, para decirle, palabras más palabras menos que no iba a la reinauguración del Teatro Colón porque le caía muy mal y le había sacado la lengua en el recreo… sí, está bien, esas no fueron las palabras, pero ¿no es eso lo que todos oímos realmente al saber el contenido de la carta y las “respetables” razones que la señora esgrimía para no ir a uno de los actos más importantes en el ámbito cultural y a razón del mismo Bicentenario? ¿Y qué me dicen de la respuesta de Macri, enviada a Cristina y a Twitter al mismo tiempo? “aanda anda no seas boludita ¡tonta! Vente y te prometo no halarte las trencitas” acompañado eso con un “vea maestra, soy buenito y yo intenté”. Luego me entero por el bendito y alabado Twitter que la Excelentísima Presidenta, había pedido 1200 (pongámosle dramatismo y digámoslo en letras para que suene más rimbombante: ¡¡MILDOSCIENTAS!!) butacas reservaditas para ella y sus compañeritos de escuela… ¡joder la mitad del Colón! Y, como el otro excelentísimo opositor PRO tampoco se queda atrás parece que le dijo que ni quinientas porque ella también le caía mal y no le simpatizaba el número de tinte que estaba usando este mes la gran señora, que, quiéralo o no el señor Macri y la mitad de los argentinos, resultó ser casualmente la Presidenta.
Bien, críticas más, críticas menos la señora no fue y Macri se sentó contentísimo dando palmaditas de alegría solito en su acto PRO que realmente debía ser un acto pro-cultura, pro-patriota, pro-evolución, todo eso sin las mayúsculas Macri, que tampoco la cosa era tuya. Al final, hasta mejor que no haya estado Cristina y ojalá tampoco hubiera estado Macri, cosa que les parecerá rara, prefiero que haya estado Fort y Rial, la verdad, fuera de las simpatías menemistas que uno tiene y las “narvaístas” o macristas del otro, son más representantes de la cultura de este país que Macri y Fernández, mal que nos pese.
Pero la cosa no queda ahí, no señor, ¡si es que en esta política farandulera que nos rodea no nos curamos de espanto! Resultó que cuando uno, televidente curioso, patriota, fastidiado o simplemente farandulero, sintonizaba el canal 7 (canal del estado)para ver cómo iban los festejos y no perdernos del maravilloso map 3D que se desplegaba sobre la fachada del Colón, se encontraba con un cartelito de “Mírelo eh, maestra, mírelo eh, el jefe de gobierno, Macrito, le vendió los derechos exclusivos a mi enemiguito Clarín y no me dejan transmitir en vivo la reinauguración del Colón”, entonces uno, indignado con el señor gobernador, se iba a sintonizar canal 13 para comprobar semejante atrocidad y, al final del acto, se encontraba OTRO cartelito de “Mentira maestra, mentira mentiritas, todo mundo tenía acceso a transmitir el evento siempre y cuando me hubiera avisado antes, con tiempito, para engancharse con la señal de Clarincito ¡y ella no me dijo nadita! Lo que pasa es que ellos no quieren transmitir un evento eminentemente macrista” y uno se queda con cara de “señorita maestra Jimena” (o sea de idiota), como nos quedamos siempre, sin saber quién diantres miente y, en dado caso, qué coño me importa a mí qué tan mal se caen y si uno le jaló la colita a la otra y la otra le pellizcó el brazo por debajo del pupitre, ¡que lo relevante es la celebración de un evento TAN IMPORTANTE y no sus diferencias políticas! Y, además uno piensa ¿cómo les hago entender que el Teatro Colón y las celebraciones del Bicentenario no son “macristas o kirchneristas” son argentinas ¡y se los dice una Venezolana que sabe lo que significa que politiqueros baratos y represores te secuestren la patria y no puedas siquiera usar en paz tus símbolos para no ser identificados con ciertos sectores políticos!
En fin, argentinos, lo que saco en positivo de todo esto es ver a la gran cantidad de gente que se pasó bien por ahí abajo lo que llamaré EE (Estupidez Ejecutiva) y se aglomeró en toda la 9 de Julio, incluido el Teatro Colón, para celebrar el nacimiento de la libertad de su patria y la reafirmación de que son un país que se preocupa por la cultura de sus habitantes, libres de ideologías y llenos de mucho amor a su tierra. Defiéndanlo, es horrible cuando se siente que lo han perdido. Así que saquemos fuera de este marco tan triste la foto de este momento importante y disfrutémoslo todos como debe ser, sin ellos, con nosotros mismos.
Y Feliz día de la patria, su patria y hoy la mía, argentinos.
AGM.
Peeeeeeeeeero… diría un personaje muy conocido en mi país “¡Qué baiile con el bendito pero!” todo ha sido enmarcado por un desorden farandu-politiquero que me ha dado vergüenza y eso que no soy argentina de nacimiento. Todo ya tuvo un bonito antecedente en horas previas a la inauguración de las celebraciones: la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, le enviaba una simpática cartita al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, para decirle, palabras más palabras menos que no iba a la reinauguración del Teatro Colón porque le caía muy mal y le había sacado la lengua en el recreo… sí, está bien, esas no fueron las palabras, pero ¿no es eso lo que todos oímos realmente al saber el contenido de la carta y las “respetables” razones que la señora esgrimía para no ir a uno de los actos más importantes en el ámbito cultural y a razón del mismo Bicentenario? ¿Y qué me dicen de la respuesta de Macri, enviada a Cristina y a Twitter al mismo tiempo? “aanda anda no seas boludita ¡tonta! Vente y te prometo no halarte las trencitas” acompañado eso con un “vea maestra, soy buenito y yo intenté”. Luego me entero por el bendito y alabado Twitter que la Excelentísima Presidenta, había pedido 1200 (pongámosle dramatismo y digámoslo en letras para que suene más rimbombante: ¡¡MILDOSCIENTAS!!) butacas reservaditas para ella y sus compañeritos de escuela… ¡joder la mitad del Colón! Y, como el otro excelentísimo opositor PRO tampoco se queda atrás parece que le dijo que ni quinientas porque ella también le caía mal y no le simpatizaba el número de tinte que estaba usando este mes la gran señora, que, quiéralo o no el señor Macri y la mitad de los argentinos, resultó ser casualmente la Presidenta.
Bien, críticas más, críticas menos la señora no fue y Macri se sentó contentísimo dando palmaditas de alegría solito en su acto PRO que realmente debía ser un acto pro-cultura, pro-patriota, pro-evolución, todo eso sin las mayúsculas Macri, que tampoco la cosa era tuya. Al final, hasta mejor que no haya estado Cristina y ojalá tampoco hubiera estado Macri, cosa que les parecerá rara, prefiero que haya estado Fort y Rial, la verdad, fuera de las simpatías menemistas que uno tiene y las “narvaístas” o macristas del otro, son más representantes de la cultura de este país que Macri y Fernández, mal que nos pese.
Pero la cosa no queda ahí, no señor, ¡si es que en esta política farandulera que nos rodea no nos curamos de espanto! Resultó que cuando uno, televidente curioso, patriota, fastidiado o simplemente farandulero, sintonizaba el canal 7 (canal del estado)para ver cómo iban los festejos y no perdernos del maravilloso map 3D que se desplegaba sobre la fachada del Colón, se encontraba con un cartelito de “Mírelo eh, maestra, mírelo eh, el jefe de gobierno, Macrito, le vendió los derechos exclusivos a mi enemiguito Clarín y no me dejan transmitir en vivo la reinauguración del Colón”, entonces uno, indignado con el señor gobernador, se iba a sintonizar canal 13 para comprobar semejante atrocidad y, al final del acto, se encontraba OTRO cartelito de “Mentira maestra, mentira mentiritas, todo mundo tenía acceso a transmitir el evento siempre y cuando me hubiera avisado antes, con tiempito, para engancharse con la señal de Clarincito ¡y ella no me dijo nadita! Lo que pasa es que ellos no quieren transmitir un evento eminentemente macrista” y uno se queda con cara de “señorita maestra Jimena” (o sea de idiota), como nos quedamos siempre, sin saber quién diantres miente y, en dado caso, qué coño me importa a mí qué tan mal se caen y si uno le jaló la colita a la otra y la otra le pellizcó el brazo por debajo del pupitre, ¡que lo relevante es la celebración de un evento TAN IMPORTANTE y no sus diferencias políticas! Y, además uno piensa ¿cómo les hago entender que el Teatro Colón y las celebraciones del Bicentenario no son “macristas o kirchneristas” son argentinas ¡y se los dice una Venezolana que sabe lo que significa que politiqueros baratos y represores te secuestren la patria y no puedas siquiera usar en paz tus símbolos para no ser identificados con ciertos sectores políticos!
En fin, argentinos, lo que saco en positivo de todo esto es ver a la gran cantidad de gente que se pasó bien por ahí abajo lo que llamaré EE (Estupidez Ejecutiva) y se aglomeró en toda la 9 de Julio, incluido el Teatro Colón, para celebrar el nacimiento de la libertad de su patria y la reafirmación de que son un país que se preocupa por la cultura de sus habitantes, libres de ideologías y llenos de mucho amor a su tierra. Defiéndanlo, es horrible cuando se siente que lo han perdido. Así que saquemos fuera de este marco tan triste la foto de este momento importante y disfrutémoslo todos como debe ser, sin ellos, con nosotros mismos.
Y Feliz día de la patria, su patria y hoy la mía, argentinos.
AGM.
domingo, 23 de mayo de 2010
Mintamos ¡Da rating!
He escuchado y leído por todos lados críticas sobre el minuto a minuto, el fantasma del rating, el monstruo caníbal que se come a la televisión pero ¡cómo les gusta!
Se preguntarán, como siempre, a qué viene esto, simple, los días que llevo analizando la farándula argentina a través del twitter y los años que llevo comiéndola desde que me vine a vivir a Buenos Aires me han llevado a varias conclusiones, ninguna muy feliz, la verdad. La principal de todas es que no importa qué tan sórdida, qué tan humillante, qué tan desgraciadamente maldita sea una historia, si da rating hay que decirla, repetirla, exprimirla, penetrarla por los poros oculares de cada uno de nosotros. La otra, no mucho mejor que la primera, es que si no hay historia no importa, mintamos a los espectadores estúpidos, y lo peor, insinuemos por todos lados que sí, que es mentira, que se inventa para llegar a la población, que fulanita de tal no es pareja de pascual, o que menganito es gay pero se acostó con sutanita; lo que sea gente, hay que sacar a alguien a la luz, hay que ganarle al tipo del canal de al lado, hay que vender más ejemplares de revistas y periódicos ¡INVENTEMOS QUE PARA ESO NOS DIO DIOS IMAGINACIÓN Y UN PÚBLICO TAN PUSILÁNIME!
Y todo esto con el descaro al que han llegado los medios que, con cinismo, nos dicen y desdicen las mentiras a cada rato y tú ves a un tipo deshaciéndose en lágrimas por televisión y hasta sientes compasión por él pero dos horas más tarde lo ves repitiendo como un lorito “Fulanito me vistió, el otro me peinó y gracias a la loquita del camarín que me maquilló la mala cirugía”. Lo peor es que tienen razón todos, la gente lo sigue viendo, la gente se ríe de que la engañen y hasta se da por engañada sin problemas y este fenómeno va invadiéndolo todo, va invadiendo sectores tan serios como, por ejemplo, la fuente de Sucesos ¿quién no recuerda el circo horroroso de lo grotesco que armaron con la familia Pomar? ¿y qué me dicen del noticiero mostrando el cuerpo ultrajado, desnudo y muerto de Dora Dalmasso?
Ah pero es que no creyeron que este fenómeno es exclusivo de la fuente de farándula ¿verdad? No, es invasión total en todos los ámbitos, ¡hasta las propagandas!, he podido ver preguntas en el twitter como “cuál crees que es la mejor propaganda del mundial?” y una micro discusión de un defensor de la de Quilmes contra otro de la de Nike.
Pero me voy de tema, que eso es ya casi competencia natural; la cosa es ver cómo el rating hace que los “famosos” desde periodistas hasta vedeticas pierden todo sentido común, además, sin remordimiento alguno. Ya les voy contando chicos, la cosa traspasará la televisión ¿no se han fijado que Twitter ya parece una pista de carreras de “famositos” a ver quién es el que más recoge “seguidores” y cuál es el más divo y contesta menos a los que, pendejos que somos (no por jóvenes sino por idiotas) podemos pensar “ahora podré tener un intercambio real con fulanito”? Sí, es cierto, seguramente a algunos no les da la mano para responder a “tutirimundachi” pero por lo menos puede ser un tanto deferentes, hacer como los menos petulantes y decir “Los leo a todos aunque no pueda responderles” y de vez en cuando comprobar que el dedo no se cae por dos click y retwittear a alguien (les dije que los estos cibertérminos me enferman?) o agradecer cuando se les da una data o se les aconseja o se les contesta a sus más tontas preguntas.
Una cosa me queda clara, casi es preferible admirarlos de lejos, con todo y sus mentiras ratingueras a decepcionarse de cerca cuando notamos que a veces no saben ni escribir.
Y que siga el rating, hoy mi twitter midió 10 puntos ¿y el tuyo? ¡mañana me invento un cataclismo ciberespacial a ver cuánto pendejo cosecho! Si no puedes vencerlos úneteles parece ser la consigna.
AGM
Se preguntarán, como siempre, a qué viene esto, simple, los días que llevo analizando la farándula argentina a través del twitter y los años que llevo comiéndola desde que me vine a vivir a Buenos Aires me han llevado a varias conclusiones, ninguna muy feliz, la verdad. La principal de todas es que no importa qué tan sórdida, qué tan humillante, qué tan desgraciadamente maldita sea una historia, si da rating hay que decirla, repetirla, exprimirla, penetrarla por los poros oculares de cada uno de nosotros. La otra, no mucho mejor que la primera, es que si no hay historia no importa, mintamos a los espectadores estúpidos, y lo peor, insinuemos por todos lados que sí, que es mentira, que se inventa para llegar a la población, que fulanita de tal no es pareja de pascual, o que menganito es gay pero se acostó con sutanita; lo que sea gente, hay que sacar a alguien a la luz, hay que ganarle al tipo del canal de al lado, hay que vender más ejemplares de revistas y periódicos ¡INVENTEMOS QUE PARA ESO NOS DIO DIOS IMAGINACIÓN Y UN PÚBLICO TAN PUSILÁNIME!
Y todo esto con el descaro al que han llegado los medios que, con cinismo, nos dicen y desdicen las mentiras a cada rato y tú ves a un tipo deshaciéndose en lágrimas por televisión y hasta sientes compasión por él pero dos horas más tarde lo ves repitiendo como un lorito “Fulanito me vistió, el otro me peinó y gracias a la loquita del camarín que me maquilló la mala cirugía”. Lo peor es que tienen razón todos, la gente lo sigue viendo, la gente se ríe de que la engañen y hasta se da por engañada sin problemas y este fenómeno va invadiéndolo todo, va invadiendo sectores tan serios como, por ejemplo, la fuente de Sucesos ¿quién no recuerda el circo horroroso de lo grotesco que armaron con la familia Pomar? ¿y qué me dicen del noticiero mostrando el cuerpo ultrajado, desnudo y muerto de Dora Dalmasso?
Ah pero es que no creyeron que este fenómeno es exclusivo de la fuente de farándula ¿verdad? No, es invasión total en todos los ámbitos, ¡hasta las propagandas!, he podido ver preguntas en el twitter como “cuál crees que es la mejor propaganda del mundial?” y una micro discusión de un defensor de la de Quilmes contra otro de la de Nike.
Pero me voy de tema, que eso es ya casi competencia natural; la cosa es ver cómo el rating hace que los “famosos” desde periodistas hasta vedeticas pierden todo sentido común, además, sin remordimiento alguno. Ya les voy contando chicos, la cosa traspasará la televisión ¿no se han fijado que Twitter ya parece una pista de carreras de “famositos” a ver quién es el que más recoge “seguidores” y cuál es el más divo y contesta menos a los que, pendejos que somos (no por jóvenes sino por idiotas) podemos pensar “ahora podré tener un intercambio real con fulanito”? Sí, es cierto, seguramente a algunos no les da la mano para responder a “tutirimundachi” pero por lo menos puede ser un tanto deferentes, hacer como los menos petulantes y decir “Los leo a todos aunque no pueda responderles” y de vez en cuando comprobar que el dedo no se cae por dos click y retwittear a alguien (les dije que los estos cibertérminos me enferman?) o agradecer cuando se les da una data o se les aconseja o se les contesta a sus más tontas preguntas.
Una cosa me queda clara, casi es preferible admirarlos de lejos, con todo y sus mentiras ratingueras a decepcionarse de cerca cuando notamos que a veces no saben ni escribir.
Y que siga el rating, hoy mi twitter midió 10 puntos ¿y el tuyo? ¡mañana me invento un cataclismo ciberespacial a ver cuánto pendejo cosecho! Si no puedes vencerlos úneteles parece ser la consigna.
AGM
viernes, 21 de mayo de 2010
Si es en los medios no son errores son HORRORES ortográficos!
He venido hablando del papel importante que tienen los medios de comunicación en la sociedad, últimamente más referido a la responsabilidad en la información que otra cosa. Pero resulta que la responsabilidad no solamente corre por cuenta de la veracidad de lo dicho y evitar generar o hacerse eco de rumores alarmistas y tétricos por alargar minutos de aire o tener segunditos de fama; también corren por la importancia que adquieren para las masas como lugares donde todo cuanto se dice se cree y el CÓMO se dice es lo correcto.
¿A qué viene la perorata? Bueno, fácil, en un solo día, en dos medios de diferentes países pero que arrastran un mundo de personas que los siguen con respeto y fidelidad total, vi crasos errores de ortografía en diferentes frases escritas. Sí, el cómo hablan también suele ser bastante cuestionable, pero eso es tema de otro artículo, éste es sobre la palabra escrita.
En televisión, programa periodístico que se respete suele tener leyendas escritas bajo la pantalla, llamadas Generador de Caracteres (GC) o Videograf, que sirven para aclararle al televidente de qué tema que se está hablando o de quién se trata la persona que están viendo en pantalla. Últimamente se ha implantado la modalidad también de subtitular alguna conversación que consideran que no se entiende claramente, lo cual me parece, por otro lado, muy útil. Pues bien, el problema está en que no sé quiénes se encargan de escribir estos videograf o subtítulos pero me provoca preguntarles 1) ¿cuál es el divorcio que tienen con los acentos? Y 2) ¿cómo es posible que cometan errores ortográficos que hasta al más “ingenuo” le salta a la vista? Sí, la gente no tiene que saber latín, por ejemplo, pero hasta en un baño de subterráneo puedes leer la frase “Vox Populi” (la voz del pueblo) y se sabe que no se escribe “BOX populi” a menos que estén hablando de una nueva marca de cajas gringa.
Continuando con las mayúsculas: a ver si nos comprendemos, las mayúsculas, les guste o no, se acentúan, sino África terminaría siendo “Afríca” en pronunciación; la mayúscula no exime la entonación y el acento simplemente denota eso, la entonación correcta de una palabra; sí, es verdad, qué fastidio con este sistema arbitrario que llamamos lenguaje y el más arbitrario aún de las leyes de ortografía pero por algo se implementaron y mientras nadie tenga una idea mejor pues respétesele, esas reglas, al contrario de lo que se cree, nos facilitan una comunicación más fluida y con menos posibilidades de errores de interpretación.
El otro error que vi, no sé si es más grave o no, porque el medio llega a las masas, no tanto como la televisión, ciertamente, pero es ESCRITO y se supone que quienes trabajan en un periódico (o diario, como le dicen en Argentina) no solamente están preparados para ESCRIBIR sino que además cuentan con correctores que “filtran” aquellos errorcillos “involuntarios” en los que pueden caer los periodistas. De este modo casi me resulta imperdonable que en un artículo periodístico serio encuentre frases como “el toro lo envistió” cuando quiere decirse “embistió” (y aclaro porque la palabra “envestir” existe, pero con un significado diametralmente opuesto al usado en el artículo).
¿No se dan cuenta de que la gente hoy por hoy cree que todo en TV o cualquier medio de comunicación piensa que todo aquello que lee ahí está a salvo de errores? Regresemos a la responsabilidad de la comunicación gente, siendo benévola y recordando la materia que propuse en mi artículo anterior, creo que la ortografía deberían dictarla en “Responsabilidad III” así no reprueban la materia en los primeros años…
AGM
¿A qué viene la perorata? Bueno, fácil, en un solo día, en dos medios de diferentes países pero que arrastran un mundo de personas que los siguen con respeto y fidelidad total, vi crasos errores de ortografía en diferentes frases escritas. Sí, el cómo hablan también suele ser bastante cuestionable, pero eso es tema de otro artículo, éste es sobre la palabra escrita.
En televisión, programa periodístico que se respete suele tener leyendas escritas bajo la pantalla, llamadas Generador de Caracteres (GC) o Videograf, que sirven para aclararle al televidente de qué tema que se está hablando o de quién se trata la persona que están viendo en pantalla. Últimamente se ha implantado la modalidad también de subtitular alguna conversación que consideran que no se entiende claramente, lo cual me parece, por otro lado, muy útil. Pues bien, el problema está en que no sé quiénes se encargan de escribir estos videograf o subtítulos pero me provoca preguntarles 1) ¿cuál es el divorcio que tienen con los acentos? Y 2) ¿cómo es posible que cometan errores ortográficos que hasta al más “ingenuo” le salta a la vista? Sí, la gente no tiene que saber latín, por ejemplo, pero hasta en un baño de subterráneo puedes leer la frase “Vox Populi” (la voz del pueblo) y se sabe que no se escribe “BOX populi” a menos que estén hablando de una nueva marca de cajas gringa.
Continuando con las mayúsculas: a ver si nos comprendemos, las mayúsculas, les guste o no, se acentúan, sino África terminaría siendo “Afríca” en pronunciación; la mayúscula no exime la entonación y el acento simplemente denota eso, la entonación correcta de una palabra; sí, es verdad, qué fastidio con este sistema arbitrario que llamamos lenguaje y el más arbitrario aún de las leyes de ortografía pero por algo se implementaron y mientras nadie tenga una idea mejor pues respétesele, esas reglas, al contrario de lo que se cree, nos facilitan una comunicación más fluida y con menos posibilidades de errores de interpretación.
El otro error que vi, no sé si es más grave o no, porque el medio llega a las masas, no tanto como la televisión, ciertamente, pero es ESCRITO y se supone que quienes trabajan en un periódico (o diario, como le dicen en Argentina) no solamente están preparados para ESCRIBIR sino que además cuentan con correctores que “filtran” aquellos errorcillos “involuntarios” en los que pueden caer los periodistas. De este modo casi me resulta imperdonable que en un artículo periodístico serio encuentre frases como “el toro lo envistió” cuando quiere decirse “embistió” (y aclaro porque la palabra “envestir” existe, pero con un significado diametralmente opuesto al usado en el artículo).
¿No se dan cuenta de que la gente hoy por hoy cree que todo en TV o cualquier medio de comunicación piensa que todo aquello que lee ahí está a salvo de errores? Regresemos a la responsabilidad de la comunicación gente, siendo benévola y recordando la materia que propuse en mi artículo anterior, creo que la ortografía deberían dictarla en “Responsabilidad III” así no reprueban la materia en los primeros años…
AGM
jueves, 20 de mayo de 2010
De la irresponsabilidad con título
De la irresponsabilidad con título.
Tras la cobertura del estado de salud de Cerati, he visto, preocupada y algo indignada, cómo muchos profesionales, desde periodistas hasta médicos, pasando por “estudiantes de”, no solamente se hacen “inocentes” ecos de rumores y especulaciones irresponsables, sino hasta los generan.
Es ahí cuando uno, sin siquiera tener conocimientos de la materia, sin haber estudiado los tres, cinco o siete años de una carrera, pero con el sentido común y el respeto al otro muy bien asentados en la educación de la vida, empieza como loco a investigar, a documentarse con la realidad y a poner el pecho al nerviosismo que han generado y tras trabajar todo lo que los “generadores” no han siquiera intentando antes de dar su “calificadísima” opinión, lograr aplacar el tsunami que han provocado.
Hay profesiones que OBLIGAN prudencia, que AMERITAN discreción, que llevan INHERENTE el respeto a quienes se deben, sean pacientes o lectores, explicaciones reales, fidedignas, en fin, responsables, a ver si ahora nos va a tocar agregar como materia universitaria en todas esas carreras algo llamado “Responsabilidad I II III IV y V”.
AGM
Tras la cobertura del estado de salud de Cerati, he visto, preocupada y algo indignada, cómo muchos profesionales, desde periodistas hasta médicos, pasando por “estudiantes de”, no solamente se hacen “inocentes” ecos de rumores y especulaciones irresponsables, sino hasta los generan.
Es ahí cuando uno, sin siquiera tener conocimientos de la materia, sin haber estudiado los tres, cinco o siete años de una carrera, pero con el sentido común y el respeto al otro muy bien asentados en la educación de la vida, empieza como loco a investigar, a documentarse con la realidad y a poner el pecho al nerviosismo que han generado y tras trabajar todo lo que los “generadores” no han siquiera intentando antes de dar su “calificadísima” opinión, lograr aplacar el tsunami que han provocado.
Hay profesiones que OBLIGAN prudencia, que AMERITAN discreción, que llevan INHERENTE el respeto a quienes se deben, sean pacientes o lectores, explicaciones reales, fidedignas, en fin, responsables, a ver si ahora nos va a tocar agregar como materia universitaria en todas esas carreras algo llamado “Responsabilidad I II III IV y V”.
AGM
Efecto Pigmalión o de la catástrofe por un rumor
Esta mañana me ha llegado un mail que realmente apunta a ver la crisis mundial desde otro punto de vista. Adjudica a Gabriel García Márquez una pequeña fábula muy sabia para que tomemos medida de la fuerza que puede alcanzar un rumor. Nada más apropiado para la realidad del Twitter y la responsabilidad que tenemos TODOS al usar esta herramienta. Se las hago llegar tal cual la recibí. Ustedes saquen sus conclusiones:
Crisis Mundial... desde otra perspectiva /
Gabriel García Márquez
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:- 'No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo'.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:- 'Te apuesto un peso a que no la haces'. Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta:- 'es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo'.Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice :- Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.- ¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.Y su madre le dice:- No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero:- 'Deme un kilo de carne', y en el momento que la está cortando, le dice:- Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado'.El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:- 'mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas'.
Entonces la vieja responde:- 'Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...'
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde. alguien dice:- ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno.
- A esta hora nunca ha hecho tanto calor.- Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.- Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:- 'Hay un pajarito en la plaza'.
Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
- Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen:- 'Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos'.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:- 'Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa', y entonces la incendia y otros incendian también sus casasHuyen en un tremendo y verdadero panico,y en medio de ellos va la senora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que tiene a su lado...- ¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?
Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión".
Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo·
. Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.
"SI SEGUIMOS HABLANDO Y PENSANDO EN LA CRISIS, INDUDABLEMENTE ÉSTA SE HARÁ MÁS FUERTE" PENSEMOS POSITIVAMENTE Y TRATEMOS DE MANTENER NUESTRAS MENTES SIEMPRE POSITIVAS, SI HEMOS LOGRADO SOBREVIVIR MUCHAS CATÁSTROFES Y HEMOS SALIDO SIEMPRE ADELANTE, POR QUÉ ESTRESARNOS AHORA.
----------------------------
De ahora en adelante éstas serán mis premisas Twitteras gente y espero que sean las de todos.
Gracias!
AGM.
Crisis Mundial... desde otra perspectiva /
Gabriel García Márquez
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:- 'No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo'.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:- 'Te apuesto un peso a que no la haces'. Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta:- 'es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo'.Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice :- Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.- ¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.Y su madre le dice:- No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero:- 'Deme un kilo de carne', y en el momento que la está cortando, le dice:- Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado'.El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:- 'mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas'.
Entonces la vieja responde:- 'Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...'
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde. alguien dice:- ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno.
- A esta hora nunca ha hecho tanto calor.- Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.- Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:- 'Hay un pajarito en la plaza'.
Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
- Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen:- 'Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos'.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:- 'Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa', y entonces la incendia y otros incendian también sus casasHuyen en un tremendo y verdadero panico,y en medio de ellos va la senora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que tiene a su lado...- ¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?
Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión".
Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo·
. Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.
"SI SEGUIMOS HABLANDO Y PENSANDO EN LA CRISIS, INDUDABLEMENTE ÉSTA SE HARÁ MÁS FUERTE" PENSEMOS POSITIVAMENTE Y TRATEMOS DE MANTENER NUESTRAS MENTES SIEMPRE POSITIVAS, SI HEMOS LOGRADO SOBREVIVIR MUCHAS CATÁSTROFES Y HEMOS SALIDO SIEMPRE ADELANTE, POR QUÉ ESTRESARNOS AHORA.
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De ahora en adelante éstas serán mis premisas Twitteras gente y espero que sean las de todos.
Gracias!
AGM.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Redes sociales colaboran contra las desigualdades
http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/137995/Tecnolog%C3%ADa/Expertos-consideran-que-redes-sociales-ayudan-contra-las-desigualdades
Y unido a lo que dice el artículo, de lo cual no me cabe duda, afirmo que las redes sociales también son incensurables y un espejo perfecto de lo que debería ser libertad de expresión, irreprimible en todo ámbito.
A.
Y unido a lo que dice el artículo, de lo cual no me cabe duda, afirmo que las redes sociales también son incensurables y un espejo perfecto de lo que debería ser libertad de expresión, irreprimible en todo ámbito.
A.
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